MELANIA
La
creación de estos seres puede ser producida por cualquier humano, sin
necesidad de tener conocimiento sobre energías ni similares.
Cuando
un sentimiento o emoción es muy fuerte (exageradamente fuerte), se
divide en dos partes. Una se queda dentro del humano, mientras que la
segunda sale fuera de este, tomando forma de animal o ser mitológico.
Su
cuerpo es exactamente igual que el de las Sombras. Son traslúcidos,
incorpóreos, y sólo pueden ser vistos por sus creadores, avatares, otras
melanias y sombras, y personas con conocimiento sobre el tema o
potencial para ello.
Una vez fuera del cuerpo de su creador, su
existencia se basa en alimentarse del mismo sentimiento o emoción que
les ha dado vida.
Normalmente, sólo comen de su creador, sin
provocar daños colaterales en él. Pero si encuentran a alguien con la
misma emoción que les dio “vida” tan fuerte como la de su creador,
también comenzarán a alimentarse de él, causando que en dicho humano,
ese sentimiento se potencie hasta tales extremos que puede matarle.
Si
el creador muere, la melania muere con él. La única manera de
“matarlas” sin la muerte de su creador, es que una sombra se la coma, o
que la emoción que la ha creado desaparezca.
Las melanias, a
pesar de no tener conciencia de ellas mismas y ser totalmente
dependientes de su creador, no pueden ser controladas de ninguna manera,
teniendo en cuenta de que, normalmente, sus creadores ni siquiera saben
qué son y suelen achacarlas a alucinaciones. Pero esto es sólo en
teoría, ya que si su creador tiene el conocimiento sobre este tema,
puede manejarlas a su antojo.
Un humano puede crear un número ilimitado de melanias.
Cuando
una melania se “sacia”, es decir, se alimenta lo suficiente del mismo
sentimiento, normalmente acaba tomando conciencia de su propia
existencia y evoluciona hasta convertirse en un Avatar. Aunque, en
algunos casos, no muta, y comienza a alimentarse, esta vez, de la propia
energía vital de su creador hasta consumirle totalmente.
AVATAR
Estos seres son creados tras la mutación (o evolución) de una melania.
Presentan
un aspecto totalmente humano, tanto por dentro como por fuera. A pesar
de ello, siguen manteniendo su esencia como Melanias. Pueden
desvanecerse en sombras y viajar como tales por el aire; aunque les
mutiles, la parte del cuerpo que ha sido desmembrado vuelve a brotar
envuelto en sombras; y, cómo no, no pueden ser asesinados. En esta
forma, ni siquiera las Sombras pueden matarlos.
Son inmortales, y
pueden variar su físico como gusten, aunque normalmente no suelen
cambiarlo casi nunca, excepto detalles como peinado o color de ojos.
Mantienen
los recuerdos de su época como melanias, aunque en esta forma ya no
están ligados a su creador, y por lo tanto, pueden prescindir de él
tranquilamente. Pueden vivir alejados y no les afecta lo más mínimo su
muerte.
A pesar de que ya no necesiten alimentarse del
sentimiento que les creó, y que ni siquiera necesiten a su creador, su
personalidad está fuertemente ligada a esa emoción. Por ejemplo, si
fueron creados a partir de la crueldad, su carácter estará basado en
dicho sentimiento, y la primera palabra que se te venga a la mente para
describirle será “cruel”.
SOMBRA
Al
igual que las Melanias, las Sombras son traslúcidas, incorpóreas, y
sólo pueden ser vistas por sus creadores, avatares, otras sombras o
melanias, y personas con conocimiento sobre el tema o potencial para
ello. También presentan formas de animales o seres mitológicos.
A diferencia de las melanias, estas sólo pueden ser creadas por alguien que haya estudiado para ser un Creador de Sombras.
Las
sombras son prolongaciones de nuestra aura. Estas se crean durante una
acción en particular, que varía según cada persona. Aunque para que la
sombra salga a la luz, la acción por sí sola no es suficiente, y es
necesario contar con un Canalizador, que es un objeto especial con el
que realizas la acción. Por ejemplo, si tu acción es escribir, tu
canalizador puede ser una estilográfica. No existe un sólo canalizador
por persona, pero si es cierto que es muy difícil encontrar otro objeto
que sirva, por lo tanto es recomendable utilizar canalizadores que no se
gasten/rompan con facilidad.
Otra de las diferencias que hay con
las melanias, es que estas no están visibles todo el tiempo, si no que
sólo aparecen cuando se realiza dicha acción con su canalizador
correspondiente.
Las sombras no necesitan alimentarse de ningún
sentimiento ni energía, y siguen fielmente las órdenes de su creador. Si
este sufre alguna herida, su sombra también la sufrirá, y si el creador
muere, la sombra también.
Un humano puede crear un número
limitado de sombras, siempre basándose de la misma acción y canalizador.
Por ejemplo, si tu sombra es un perro, siempre habrá una sombra
primigenia, pero de esta, si realizas la acción mucho tiempo, o estás
muy concentrado, puedes dividirla en más sombras con forma de perro. La
cantidad de estas cambia según el humano.
Cuando una sombra se
come a una melania, el sentimiento que la creó subsiste dentro de la
sombra hasta que esta se desvanece al terminar la acción de su creador.
Cuando esto sucede, dicho sentimiento desaparece por completo.